El inicio de 2026 muestra señales de alerta en el mercado inmobiliario salteño: aumentaron las demoras en el pago de alquileres y cada vez más inquilinos necesitan más tiempo para cumplir con sus obligaciones mensuales.
Según referentes del sector, los atrasos —que históricamente se ubicaban por debajo del 5%— se duplicaron en los primeros meses del año y ya rondan el 10%. Se trata, en la mayoría de los casos, de inquilinos que finalmente pagan, pero fuera de término debido a la presión económica y la pérdida del poder adquisitivo.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella, explicó que el incremento comenzó a notarse en enero y se consolidó durante febrero, reflejando un escenario económico más exigente para las familias. Desde el sector remarcan que no se trata de una morosidad estructural, sino del esfuerzo creciente que realizan los inquilinos para sostener la vivienda.
Ante esta situación, muchos propietarios optan por mantener una postura flexible cuando existe comunicación previa, priorizando conservar a los buenos inquilinos en un contexto donde conseguir nuevos locatarios confiables también resulta
El fenómeno se vincula con el aumento general del costo de vida y los ajustes en contratos de alquiler, que continúan impactando en los ingresos familiares y obligan a reorganizar gastos para llegar a fin de mes.
