Israel lanzó este sábado un ataque militar preventivo contra objetivos estratégicos en Irán, en una operación coordinada con Estados Unidos que elevó al máximo la tensión en Medio Oriente y encendió las alarmas de la comunidad internacional.
Según informó el gobierno israelí, los bombardeos apuntaron contra instalaciones vinculadas al desarrollo militar y de misiles iraníes, consideradas una amenaza inminente para la seguridad del país. Explosiones fueron reportadas en distintas zonas, incluida la capital iraní, Teherán.
Fuentes internacionales señalaron que Estados Unidos brindó apoyo estratégico y coordinación en la ofensiva, lo que amplía el alcance político y militar del conflicto y genera preocupación por una posible escalada regional.
Tras el ataque, Israel declaró el estado de emergencia nacional, suspendió actividades educativas, restringió reuniones públicas y activó sistemas de defensa aérea ante posibles represalias. Horas después, Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones hacia territorio israelí, mientras sus autoridades advirtieron que habrá una respuesta “contundente”.
El episodio ocurre en medio de crecientes tensiones por el programa nuclear iraní y los enfrentamientos indirectos que ambos países mantienen desde hace años en distintos puntos de Medio Oriente. Diversos líderes mundiales pidieron moderación para evitar un conflicto de mayor escala que podría impactar en la estabilidad global y en los mercados energéticos.
