El actor británico sorprendió al revelar que todavía no vio la última temporada de la serie que lo convirtió en una estrella mundial. Según explicó, el estreno coincidió con uno de los momentos más difíciles de su vida personal, cuando ingresó a rehabilitación para tratar problemas relacionados con la salud mental y las adicciones, por lo que quedó desconectado del cierre de la historia que marcó su carrera.
Harington contó que la fama repentina lo afectó más de lo que esperaba y que durante años se sintió abrumado por la exposición pública, lo que influyó en su bienestar emocional. Reconoció que aceptar ayuda fue un proceso largo, pero fundamental para reconstruirse y encontrar estabilidad.
Hoy asegura estar en una etapa mucho más equilibrada, destacando que la sobriedad y la vida familiar fueron claves para su recuperación. En el plano profesional, atraviesa un nuevo capítulo con proyectos que lo desafían interpretativamente y que le permiten explorar personajes complejos, algo que, según afirma, también lo ayuda a canalizar sus propias experiencias personales.
