Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Milei enfrentará su cuarto paro general: qué lugar ocupa en el ranking histórico desde el regreso de la democracia


El presidente Javier Milei enfrentará su cuarto paro general convocado por la Confederación General del Trabajo desde que asumió el gobierno el 10 de diciembre de 2023.

La nueva medida de fuerza se realizará el 19 de febrero y se suma a una serie de conflictos sindicales que marcaron el inicio de su gestión.
Con este nuevo paro, Milei se convierte en uno de los presidentes que más rápido acumuló huelgas generales en democracia. En poco más de dos meses de mandato, ya suma cuatro protestas de este tipo, lo que refleja el fuerte nivel de confrontación entre el Gobierno y el movimiento sindical.


En la comparación histórica, el récord lo mantiene Raúl Alfonsín, quien enfrentó 13 paros generales durante su presidencia entre 1983 y 1989, en un contexto de fuerte crisis económica e hiperinflación. Le sigue Fernando de la Rúa, con 8 medidas de fuerza entre 1999 y 2001, en medio del colapso económico que derivó en su renuncia


Carlos Menem tuvo 8 paros generales a lo largo de sus dos mandatos, mientras que Cristina Fernández de Kirchner enfrentó 5. Por su parte, Mauricio Macri acumuló también 5 huelgas generales durante su gestión entre 2015 y 2019. Eduardo Duhalde registró 2, y Néstor Kirchner no tuvo paros generales durante su presidencia.


El conflicto actual se da en medio de las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional, que incluyen recortes del gasto público, eliminación de subsidios, desregulaciones y reformas estructurales. Estas medidas generaron un fuerte rechazo de las centrales sindicales, que denuncian pérdida del poder adquisitivo, despidos y deterioro de las condiciones laborales.


Desde el oficialismo sostienen que las medidas son necesarias para ordenar la economía, reducir el déficit fiscal y controlar la inflación, mientras que los gremios aseguran que el costo del ajuste recae sobre los trabajadores.
El paro del 19 de febrero afectará el transporte público, la administración pública, bancos, educación y diversas actividades económicas, por lo que se espera un alto impacto en todo el país.


La medida marcará un nuevo capítulo en la relación entre el Gobierno y el sindicalismo, en un contexto de fuerte tensión social y económica que continuará definiendo el rumbo político de los próximos meses.