En el debate por la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado de la Nación, los tres senadores que representan a la provincia de Salta coincidieron en apoyar el avance de la normativa, aunque con matices propios según sus espacios políticos.
🟦 María Emilia Orozco — Senadora nacional por La Libertad Avanza
Es licenciada y política argentina, senadora desde diciembre de 2025, electa por La Libertad Avanza.
Se alineó con la postura oficialista y votó a favor de habilitar y acompañar la reforma laboral en general, sosteniendo que el proyecto es parte de una agenda de modernización del mercado de trabajo.
Su apoyo estuvo dentro de los votos del bloque libertario que respaldó la reforma como un paso clave para cambiar el sistema laboral vigente.
🟦 Gonzalo Guzmán Coraita — Senador nacional por La Libertad Avanza
También elegido por La Libertad Avanza y en su primer mandato como senador.
Antes de la votación destacó que la Argentina está ante un Congreso verdaderamente reformista, y definió el tratamiento de la reforma laboral como parte de un proceso de cambios profundos en el país.
Votó a favor del proyecto en el recinto y expresó apoyo a la agenda del presidente junto con sus pares del bloque.
🟧 Flavia Royón — Senadora nacional por Primero los Salteños
Electa también en 2025 y sin pertenecer al bloque libertario, Royón se diferenció de sus pares al plantear que la discusión debía incluir análisis sobre los costos fiscales y sus efectos para las provincias.
A pesar de ese enfoque crítico en algunos aspectos técnicos, acometió con el quórum y votó favorablemente la media sanción de la reforma laboral, acompañando el debate general.
Desde su espacio se hizo énfasis en la necesidad de que las políticas laborales no terminen trasladando cargas a las jurisdicciones provinciales.
🔎 Contexto de la votación en Salta
Los tres legisladores dieron quórum y respaldaron la apertura al debate de la reforma, lo que fue clave para que se pudiera tratar y aprobar en el Senado.
En Salta, el apoyo de sus representantes contrastó con el de algunos sectores, reflejando una división entre la posición legislativa y parte de la opinión pública local.
Además, en la previa al debate, autoridades provinciales señalaron presiones y tensiones políticas en torno a la aprobación del proyecto, lo que puso en evidencia el clima político que atravesaba la discusión.
