El torneo de Wimbledon anunció que en 2026 incorporará por primera vez un sistema de revisión por video, similar al VAR del fútbol.
A partir de esta edición, los jugadores podrán pedir revisiones en jugadas puntuales como dobles piques, toques de red o posibles interferencias durante el punto. La decisión final seguirá en manos del juez de silla, pero ahora contará con apoyo de múltiples cámaras.
El sistema no reemplaza al Hawk-Eye, que seguirá determinando si una pelota es buena o mala, sino que se usará para resolver situaciones más complejas del juego.
Con este cambio, el torneo más tradicional del tenis da un paso hacia la modernización y se alinea con otros Grand Slam que ya venían incorporando tecnología en el arbitraje.
