Los satélites de la agencia espacial estadounidense registraron un calentamiento anormal del océano Pacífico. Los especialistas advierten que el fenómeno podría provocar lluvias extremas, inundaciones, sequías y fuertes alteraciones climáticas en distintas regiones del planeta.
La NASA encendió las alertas tras detectar importantes cambios en el océano Pacífico que anticipan el desarrollo de un fenómeno de El Niño potencialmente histórico. Según los últimos registros satelitales, la temperatura superficial del agua aumentó hasta 1,7 °C por encima de los valores habituales.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima que existe un 83% de probabilidad de que esté desarrollándose el episodio de El Niño más intenso desde 1950.
Los científicos identificaron además elevaciones de hasta 40 centímetros en el nivel del mar en determinadas zonas del Pacífico, producto del desplazamiento de enormes masas de agua cálida hacia las costas de América.
¿Qué consecuencias podría tener?
El Niño es un fenómeno climático natural que modifica la circulación de los vientos y la distribución de las precipitaciones. Cuando alcanza una intensidad elevada, puede favorecer tormentas severas, inundaciones, períodos prolongados de sequía y temperaturas extremas.
En Argentina, sus efectos podrían sentirse durante la primavera y el verano, aunque los especialistas advierten que las consecuencias no serán iguales en todas las regiones del país.
La NASA continuará monitoreando el océano mediante sus satélites para anticipar la evolución del fenómeno y sus posibles impactos.
La preocupación de los científicos radica en que el calentamiento del Pacífico podría intensificarse durante los próximos meses y alterar las condiciones climáticas a escala global.
