La icónica estrella del pop Britney Spears concretó uno de los movimientos más importantes de su carrera fuera de los escenarios: acordó la venta de los derechos de su catálogo musical en un acuerdo millonario con la editorial Primary Wave.
La operación, firmada a fines de 2025 y confirmada en los últimos días, involucra la propiedad de gran parte de sus canciones más emblemáticas, que marcaron a toda una generación desde fines de los años 90 y principios de los 2000. Aunque no trascendió oficialmente el monto final, estimaciones del sector señalan que el acuerdo rondaría los 200 millones de dólares.
Un legado convertido en activo
Entre los temas incluidos en el acuerdo figuran verdaderos clásicos del pop como:
“…Baby One More Time”
“Oops!… I Did It Again”
“Toxic”
“Gimme More”
“Circus”
“Stronger”
“Womanizer”
“Till the World Ends”
Estas canciones continúan generando millones de reproducciones en plataformas digitales, además de ingresos por licencias para series, películas y campañas publicitarias, consolidando el valor de su legado musical.
La venta del catálogo representa también una decisión estratégica en un contexto donde cada vez más artistas optan por monetizar sus derechos como activos a largo plazo. En los últimos años, figuras como Justin Bieber, Bruce Springsteen, Bob Dylan, Shakira y Stevie Nicks realizaron acuerdos similares.
Una nueva etapa personal y profesional
Este paso se da en un momento clave de la vida de Spears, tras años marcados por conflictos legales, exposición mediática y una extensa tutela que condicionó su carrera y su economía.
Desde la finalización de ese proceso, la artista ha buscado mantener un perfil más bajo, enfocada en su vida personal y en reconstruir su bienestar. En ese marco, la venta del catálogo aparece como una decisión que le brinda estabilidad financiera y mayor control sobre su futuro.
Hasta el momento, ni la cantante ni la empresa compradora realizaron declaraciones públicas oficiales sobre los detalles del acuerdo.
