La cena anual de la Fundación Libertad dejó mucho más que discursos: expuso, con gestos claros, el momento que atraviesa la interna del espacio liberal.
Durante toda la velada, Mauricio Macri y Javier Milei evitaron cualquier tipo de contacto. No hubo saludo ni intercambio, marcando una distancia que se mantiene y que refleja diferencias políticas aún sin resolver.

En contraste, uno de los momentos más comentados fue el acercamiento entre Macri y Patricia Bullrich. El breve abrazo entre ambos fue interpretado como un gesto cargado de simbolismo en medio de un escenario de tensiones y reacomodamientos.
El evento reunió a dirigentes, empresarios y referentes del ámbito político y económico, en una noche donde las miradas estuvieron tanto en los discursos como en los movimientos fuera de protocolo.

Así, la cena dejó una imagen contundente: vínculos en revisión, señales cruzadas y un tablero político que sigue reconfigurándose.