La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la nueva Ley de Glaciares impulsada por el gobierno de Javier Milei, en una votación que contó con el respaldo de un sector clave de gobernadores.
El oficialismo logró avanzar con la iniciativa tras intensas negociaciones políticas, especialmente con mandatarios provinciales que tienen fuerte incidencia en territorios con actividad minera. Ese apoyo resultó determinante para alcanzar la mayoría necesaria en el recinto.
La ley introduce modificaciones en el marco regulatorio vigente, con el objetivo de flexibilizar ciertas restricciones vinculadas a la explotación de recursos en zonas cercanas a glaciares y ambientes periglaciares. Desde el Gobierno sostienen que se trata de una actualización necesaria para impulsar inversiones y dinamizar economías regionales.

Sin embargo, el proyecto generó fuertes cuestionamientos desde sectores ambientales y de la oposición, que advierten sobre posibles riesgos para la protección de reservas de agua dulce estratégicas. Organizaciones ecologistas alertaron que los cambios podrían debilitar controles y habilitar actividades con impacto ambiental en áreas sensibles.
El debate también expuso tensiones entre desarrollo económico y preservación ambiental, un eje que atraviesa históricamente la discusión sobre la actividad minera en la Argentina.
Tras la aprobación en Diputados, la iniciativa deberá continuar su recorrido legislativo en el Senado, donde se anticipa un nuevo escenario de debate.
