Una finca de unas 25.000 hectáreas en Jujuy fue donada con el objetivo de preservar sus ambientes naturales y proteger la biodiversidad de la región.
Más de 14.000 hectáreas del territorio quedaron incorporadas a una reserva natural, donde se busca conservar sectores de monte chaqueño, selva de Yungas y otros ecosistemas característicos del norte argentino.
El área cuenta con una importante diversidad de flora y fauna y representa un espacio clave para la protección de los bosques nativos, los recursos hídricos y los suelos.
La creación del área protegida también abre la posibilidad de desarrollar actividades de turismo de naturaleza e investigación, bajo criterios de conservación y uso sostenible.
La iniciativa representa uno de los principales proyectos de protección de tierras privadas destinados a la conservación ambiental en Jujuy y permitirá mantener una extensa superficie de bosque nativo protegida a largo plazo.
