La reciente caída del dólar impulsó expectativas de reactivación en el mercado inmobiliario de Salta, según analistas consultados por el diario local. Durante meses, gran parte de la demanda se había contenido bajo una estrategia de “wait and see” (“esperemos a ver qué pasa”) ante la volatilidad cambiaria y la incertidumbre electoral. Ahora, con la relajación de esa presión sobre el tipo de cambio, se estima que la demanda que estaba latente pueda comenzar a tomar impulso y “volver a su curso normal”.
Aun así, los especialistas advierten que el mercado inmobiliario es estacional y que el último trimestre del año representa normalmente su momento más fuerte. En este marco, el dólar actúa como un factor de competencia frente a otras alternativas de inversión, como acciones o bonos, y cuando la cotización subía de modo abrupto, muchos preferían esperar antes de optar por un inmueble. Con la baja cambiaria, esa razón de espera podría empezar a desaparecer.
La baja del dólar también modifica la estructura de decisiones en el sector: baja la barrera para que algunos compradores consideren adquirir propiedades y se reduce la presión inmediata sobre los precios en dólares. Sin embargo, los consultados subrayan que aún persiste la cautela. La normalización de consultas y operaciones dependerá de otros factores estructurales, como las tasas de crédito, la oferta de viviendas y la confianza en las condiciones macroeconómicas.
En suma, la caída del dólar marca una oportunidad para que el mercado inmobiliario recupere actividad, pero no implica un despegue automático. La demanda contenida espera señales claras de estabilidad y mejores condiciones de financiamiento para transformarse en ventas concretas. El escenario plantea un paso desde la espera hacia la acción, aunque condicionado por variables más amplias además del tipo de cambio.
