Una nueva acusación sacude el frente judicial de Cristina Fernández de Kirchner. La Unidad de Información Financiera (UIF) sostiene que el 88% de la facturación de la inmobiliaria Los Sauces, perteneciente a la familia Kirchner, habría estado relacionado con maniobras de lavado de dinero.
Según la investigación, entre 2009 y 2016 la empresa recibió pagos de compañías vinculadas a los empresarios Lázaro Báez y Cristóbal López, entre otros.
La hipótesis judicial apunta a que los movimientos de fondos se habrían canalizado mediante contratos de alquiler y operaciones inmobiliarias para disimular el origen del dinero.
En el expediente también aparecen propiedades en Puerto Madero, Río Gallegos y El Calafate. La investigación busca determinar las responsabilidades de Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y otros involucrados.
La acusación forma parte del proceso judicial por el caso Los Sauces, en el que se intenta establecer si existió una estructura destinada a introducir dinero de origen ilícito en el patrimonio familiar.
La Justicia deberá determinar si las operaciones denunciadas constituyeron efectivamente maniobras de lavado de activos.
