Tras el anuncio de un paro general de transporte previsto para este miércoles 11 de febrero, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió dar marcha atrás con la medida luego de que la Secretaría de Trabajo de la Nación dictara conciliación obligatoria en el marco del conflicto salarial que mantiene el sindicato con las cámaras empresarias del sector.
La protesta había sido confirmada por la seccional local de la UTA, que inicialmente comunicó su adhesión a la huelga convocada a nivel nacional. Sin embargo, con la intervención de la autoridad laboral, la decisión fue revertida y el servicio de colectivos urbanos y de media distancia operará normalmente este miércoles en Salta y en el resto del país.
La conciliación obligatoria tiene una vigencia de 15 días hábiles, durante los cuales las partes deberán continuar las negociaciones paritarias sin que se afecte la prestación del servicio. Esta medida busca evitar un impacto negativo en la movilidad de los usuarios mientras se discuten las demandas salariales del gremio.
Desde la UTA indicaron que, aunque la medida de fuerza fue suspendida, el reclamo por mejoras en los salarios del sector sigue vigente y será parte de las conversaciones en curso entre el sindicato, las empresas y los representantes laborales.
