En una jornada electoral definida voto a voto, Luiz Inácio Lula da Silva se consagró ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Con el escrutinio prácticamente finalizado, el mandatario superó al senador Flávio Bolsonaro, consolidando una diferencia irreversible en el recuento oficial.
Con este triunfo, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) logra la reelección e iniciará un inédito cuarto período al frente del Poder Ejecutivo de su país. El resultado revirtió la tendencia de la primera vuelta celebrada a principios de octubre, en una contienda caracterizada por la polarización y una intensa paridad.
Las principales prioridades declaradas para la próxima gestión apuntan a la recuperación de la economía, el fortalecimiento de la institucionalidad democrática y el combate contra la desigualdad social.
