El presidente Javier Milei sigue de cerca la evolución de la morosidad en la Argentina y evalúa impulsar una modificación en la manera en que bancos y fintech informan el costo de los créditos.
La propuesta apunta principalmente al Costo Financiero Total (CFT), el indicador que permite conocer cuánto terminará pagando realmente una persona por un préstamo o una compra financiada.
La iniciativa contempla que esta información tenga una presencia mucho más clara y visible en contratos, recibos, publicidades y ofertas de financiamiento. El objetivo es que los consumidores puedan conocer el costo final de endeudarse antes de aceptar un crédito.

La idea surgió a partir de un planteo de la senadora Patricia Bullrich, quien propuso que las entidades financieras informen de manera directa cuánto terminará pagando el cliente. El planteo llegó al Gobierno y Milei comenzó a analizar la posibilidad de que el Banco Central avance con una modificación normativa, sin necesidad de una nueva ley.
La eventual medida estaría orientada a desalentar el sobreendeudamiento futuro, pero no implicaría que el Estado utilice recursos públicos para rescatar a quienes ya se encuentran en situación de mora.
El Gobierno sostiene que la morosidad constituye principalmente un problema entre privados y mantiene su postura de no intervenir con fondos públicos para refinanciar las deudas existentes.
Según los últimos datos oficiales, la morosidad del sistema financiero se ubicó en torno al 7,6% de los préstamos al sector privado, mientras que entre las familias alcanzó el 12,8%. Aunque algunos indicadores comenzaron a mostrar una mejora, el nivel de incumplimiento continúa siendo seguido de cerca por la administración nacional.

El tema podría ser analizado durante la reunión de Gabinete que Milei encabezará este martes en Casa Rosada, mientras el Gobierno define si avanza con cambios en las reglas de información sobre el costo real de los créditos.