El presidente Javier Milei afirmó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que “Malvinas es una causa nacional” y reclamó al Reino Unido que retome las negociaciones por la soberanía de las islas.
En su discurso, cuestionó el funcionamiento de la ONU y sostuvo que el organismo no tiene herramientas suficientes para hacer cumplir sus propias resoluciones. En particular, apuntó contra la falta de avances en la disputa por Malvinas y cuestionó las acciones unilaterales británicas vinculadas con la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
Milei hizo referencia a la Resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada en 1976, que insta a Argentina y al Reino Unido a evitar modificaciones unilaterales mientras continúa la disputa de soberanía. También sostuvo que Argentina continuará utilizando herramientas diplomáticas, jurídicas y económicas para defender su posición.
El planteo se produjo el mismo día en que el canciller Pablo Quirno pidió un derecho a réplica después de las declaraciones del primer ministro británico Andy Burnham, quien afirmó que el Reino Unido se mantendrá firme frente a cualquier amenaza sobre sus territorios, incluidas las Malvinas.
Además, Milei utilizó el caso Malvinas como ejemplo de su crítica más amplia al funcionamiento de los organismos internacionales y defendió una política exterior basada, según su discurso, en la soberanía nacional y en la cooperación internacional sin subordinación.
