La operación se realizó con éxito y sin complicaciones. Sin embargo, los estudios médicos confirmaron la presencia de un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que requiere seguimiento y tratamiento especializado.
Durante la intervención, los cirujanos extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Según la información difundida, la enfermedad fue detectada en una etapa temprana, lo que representa un factor favorable para su recuperación.
El pontífice, de 71 años, permanecerá internado bajo observación médica durante aproximadamente una semana. Mientras tanto, sus actividades oficiales y audiencias públicas fueron suspendidas temporalmente.
La noticia generó preocupación entre los fieles de todo el mundo y abrió interrogantes sobre sus próximos compromisos internacionales, entre ellos una posible visita a Sudamérica.
La evolución de su estado de salud será clave para determinar cuándo podrá retomar sus actividades al frente de la Iglesia católica.
