La senadora nacional por Salta Flavia Royón participó de la apertura de la 82° Exposición Ganadera, Agrícola, Industrial y Comercial de la Sociedad Rural Salteña, donde se puso en agenda uno de los temas que podría abrir nuevas oportunidades de financiamiento para el sector productivo: los bonos de carbono.
Durante el acto, el presidente de la Sociedad Rural Salteña, José Alfredo Figueroa, planteó las principales dificultades que atraviesa el campo y reclamó una reducción progresiva de las retenciones, además de mayores inversiones en infraestructura, el avance del Belgrano Cargas y la concreción del Corredor Bioceánico.
Figueroa también destacó el proyecto impulsado por Royón para establecer un Marco Regulatorio del Mercado de Carbono en Argentina y consideró que puede convertirse en una herramienta importante para financiar proyectos productivos y ambientales.
Una oportunidad para el campo salteño
La iniciativa busca establecer reglas claras para el desarrollo del mercado de créditos de carbono y permitir que Argentina pueda aprovechar la creciente demanda internacional.
Un crédito de carbono representa una tonelada de dióxido de carbono equivalente que fue evitada, reducida o removida de la atmósfera. Estos mecanismos pueden aplicarse a distintas actividades productivas, como la agricultura regenerativa, la ganadería sustentable, el aprovechamiento de biomasa y estiércol, el biochar y proyectos de conservación de bosques.
Royón sostuvo que el mercado de carbono puede convertirse en una fuente concreta de recursos para el desarrollo productivo y el cuidado ambiental.
“Este proyecto no es solo una herramienta ambiental. Es una fuente real de financiamiento para el cuidado de nuestros recursos naturales y para proyectos productivos en todo el país”, señaló la senadora.

El proyecto continuará siendo analizado en comisión en el Senado de la Nación, mientras crece el debate sobre cómo Argentina puede transformar su potencial ambiental en nuevas oportunidades de inversión para las provincias y las economías regionales.
Para Salta, el desafío es especialmente relevante: el campo, la ganadería y otras actividades productivas podrían encontrar en los créditos de carbono una nueva vía de financiamiento y, al mismo tiempo, avanzar hacia modelos de producción más sustentables.
