El gobernador Gustavo Sáenz solicitó al Gobierno nacional que revise las modificaciones al régimen de exportación fronteriza, ante la preocupación por sus consecuencias económicas en las localidades del norte provincial.
El mandatario mantuvo gestiones ante las autoridades de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para plantear la situación que atraviesan los comerciantes de las zonas limítrofes con Bolivia.
Las nuevas disposiciones establecen un límite de 150 dólares diarios por persona para el traslado de mercaderías bajo el régimen de tráfico vecinal fronterizo, además de restricciones para determinados productos.
La medida genera preocupación especialmente en localidades como Aguas Blancas y Salvador Mazza, donde el comercio fronterizo constituye una de las principales fuentes de ingresos y empleo.
Sáenz planteó la necesidad de encontrar un equilibrio entre el fortalecimiento de los controles aduaneros y la continuidad de las actividades comerciales que sostienen a numerosas familias del norte salteño.
El objetivo del Gobierno provincial es evitar que las restricciones afecten a los pequeños comerciantes, reduzcan la actividad económica y perjudiquen a las comunidades fronterizas.
El planteo busca abrir una instancia de diálogo con Nación para revisar la normativa y contemplar las particularidades económicas y sociales de las zonas de frontera.
