Por Guillermo Brandan
El presidente del Partido de la Victoria en Salta, Sergio Napoleón “Oso” Leavy, se ha convertido en una voz clave dentro del complejo debate político que atraviesa el justicialismo, tanto en la provincia como a nivel nacional.
Su análisis y críticas se inscriben en un contexto de fuerte tensión interna en el Peronismo — marcado por intervenciones partidarias, cuestionamientos a la conducción del PJ y las recientes denuncias públicas sobre presiones a legisladores — que hoy están en el centro de la discusión política argentina.
Presiones y “amenazas” por cómo se vota en el Congreso
En los últimos días, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, realizó declaraciones públicas denunciando presiones del sector más duro del peronismo — identificado con la conducción nacional del Partido Justicialista (PJ) — contra senadores y diputados por cómo podrían votar proyectos clave del gobierno nacional, entre ellos la reforma laboral.
Según Sáenz, esas advertencias incluyen la posibilidad de intervenir los PJ provinciales si los legisladores acompañan determinadas iniciativas, lo que fue interpretado como un intento de disciplinar políticamente a representantes provinciales.
Estas declaraciones generaron un fuerte debate político, porque implican que dirigentes provinciales son objeto de presiones vinculadas a cómo ejerzan su representación en el Congreso de la Nación — algo que fue comentado por Leavy en sus reflexiones políticas, señalando en Mañanas Vórterix que “están enojados, no son amenazas” y contextualizando el malestar interno.
Las críticas al uso de mecanismos partidarios para disciplinar votos forman parte de una discusión más amplia sobre autonomía provincial y democracia interna.
El conflicto del PJ en Salta y la democracia interna partidaria
En Vorterix, Leavy ha sido muy crítico de la situación interna del PJ en Salta. Su diagnóstico apunta a que las estructuras del partido no permiten un proceso de elecciones internas realmente democrático, ya que, según él, las reglas actuales de la carta orgánica hacen prácticamente imposible llamar a elecciones tal como exige la normativa de la fuerza.
En su visión, el partido necesita:
Actualizar su carta orgánica para poder garantizar elecciones internas transparentes y abiertas.
Que existan procesos electorales con posibilidad real de competir (algo que, en este momento, las estructuras partidarias dificultan).
Que dirigentes con respaldo social y económico puedan conducir el partido de manera efectiva y representativa.
Leavy ha llegado a plantear que, si estas condiciones no se dan y el PJ continúa postergando la renovación interna, podría no sólo perder relevancia sino que incluso debería “cerrar” — sugiriendo que dirigentes y militantes confluyan en espacios como el Partido de la Victoria, que él preside en Salta.
Este planteo cobra fuerza en el marco de intervenciones partidarias que se dieron en varias provincias (como Salta, Jujuy y Misiones) y que muchos dirigentes locales cuestionan por considerar que limitan la participación y la decisión democrática de las bases justicialistas.
“La Cámpora le hizo mal al peronismo”: una crítica recurrente
Dentro de los cuestionamientos al peronismo hegemónico a nivel nacional, Leavy ha señalado en entrevistas y comentarios que espacios como La Cámpora habrían generado un impacto negativo sobre la identidad y cohesión del movimiento.
Esta crítica no es aislada: muchos sectores del interior perciben que la estructura partidaria y sus decisiones centralizadas han llevado a resultados electorales pobres fuera del Área Metropolitana y han debilitado el rol de referentes provinciales.
Cartas documento y reclamos por rutas nacionales
Además del debate partidario, Leavy y otros referentes provinciales han señalado la preocupación por el estado de las rutas nacionales en el norte argentino, lo que derivó en acciones formales como el envío de cartas documento al Gobierno de la Nación, exigiendo respuestas y mejoras.
Según Leavy fueron 15 cartas documento en total, parte de una estrategia para poner en evidencia el abandono de infraestructura crítica en tramos como el de Urundel a Salvador Mazza y otros corredores estratégicos.
Estos reclamos también están avanzando en la Justicia federal, en reclamos vinculados al incumplimiento de obligaciones del Estado nacional sobre mantenimiento y obras en rutas que son esenciales para el desarrollo del NOA.

Preferencias políticas nacionales: Kicillof y Zamora
En medio de estas tensiones, Leavy se ha referido a figuras de la política nacional con las que mantiene afinidad o reconoce como referentes dentro del espectro peronista. En particular, mencionó su gusto o valoración por dirigentes como Axel Kicillof y Gerardo Zamora como líderes que podrían articular posturas que combinan identidad con el federalismo interior y una representación más territorial del movimiento.
Las declaraciones del senador Sergio “Oso” Leavy reflejan un momento de profunda disputa interna en el peronismo, una disputa que trasciende lo partidario y se mete en la pugna por el control político de espacios clave en el Congreso, la definición de estrategias provinciales, y la articulación de liderazgos que representen a territorios postergados.
Las tensiones con la conducción nacional, las denuncias sobre presiones a legisladores, las críticas estructurales al PJ y los reclamos por infraestructura son parte de un mismo paisaje político, marcado por intentos de reconstrucción interna y por una reorganización de las fuerzas políticas desde los territorios hacia el centro.
