Sol Abraham se consagró ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada, 15 años después de su primera participación en el reality. La tucumana, que en 2011 ingresó a la casa como Solange Gómez, regresó al programa a los 37 años con una imagen renovada y la experiencia de aquella primera edición.
En la final se impuso ante la humorista uruguaya Yipio con el 51,8% de los votos, en una definición que superó los 30 millones de sufragios. Como premio recibió 70 millones de pesos y una vivienda prefabricada.
Su historia dentro del reality había comenzado en 2011, cuando permaneció 126 días en la casa y quedó cerca de la definición que finalmente ganó Cristian U. Después de aquella experiencia desarrolló una carrera vinculada a los medios, el modelaje y distintos emprendimientos, además de alejarse durante un período de la televisión para dedicarse a su familia.
Quince años después, volvió con otro nombre, otra imagen y un objetivo claro: llegar hasta el final. Esta vez, Sol Abraham apagó las luces de la casa como campeona y cerró una historia que había quedado pendiente desde 2011.
