La Argentina llegó a un acuerdo a nivel técnico con el Fondo Monetario Internacional para avanzar en una nueva revisión del programa vigente, lo que permitirá destrabar un desembolso cercano a los USD 1.000 millones.
El entendimiento fue alcanzado en abril de 2026 entre el equipo económico del Gobierno nacional y el staff del organismo internacional, tras una serie de negociaciones enfocadas en el cumplimiento de las metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas.
Según se informó, el acuerdo —conocido como staff level agreement— deberá ser aprobado en las próximas semanas por el Directorio Ejecutivo del FMI, instancia necesaria para que se efectivice el giro de fondos.

Las conversaciones se llevaron adelante entre Buenos Aires y Washington, sede del organismo, y contemplaron una evaluación del desempeño reciente de la economía argentina, así como la posibilidad de recalibrar algunos objetivos en función del contexto actual.
Desde el Gobierno destacaron avances en el ordenamiento de las cuentas públicas y en la estrategia para contener la inflación, factores que resultaron clave para alcanzar este nuevo entendimiento.
El desembolso tendrá como principal destino el fortalecimiento de las reservas del Banco Central, un aspecto central para sostener la estabilidad cambiaria y financiera.
Además, el acuerdo funciona como una señal de continuidad en el vínculo con el organismo y de respaldo al programa económico en curso..
De concretarse la aprobación del Directorio, el ingreso de estos fondos permitirá al país afrontar compromisos financieros y consolidar la hoja de ruta planteada en el acuerdo con el FMI.
