La Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) continúa con una serie de medidas vinculadas a la seguridad vial y al funcionamiento del transporte urbano e interurbano en la provincia.
Esto incluye desde acciones vinculadas a la renovación de tarjetas estudiantiles en localidades del interior hasta la implementación de controles obligatorios de alcoholemia para choferes, impulsados tras un hecho vial que despertó atención pública.
Así lo reafirmó Marcelo Ferraris, presidente de la AMT, en diálogo con Mañanas Vorterix, donde explicó tanto el trabajo de coordinación con municipios del interior —como Tartagal, Orán, Rosario de la Frontera y General Mosconi— para la renovación automática de la Tarjeta Estudiantil, como las políticas de control y prevención que se vienen ejecutando en materia de transporte y seguridad vial.
Controles de alcoholemia: qué se está haciendo
A partir de la Orden Regulatoria 1/26, la AMT dispuso que las empresas de transporte público —urbanas e interurbanas— implementen controles de alcoholemia obligatorios para los choferes, con plazos y plenas responsabilidades para las operadoras.
Esta normativa establece, entre otros puntos:
Los controles deben realizarse antes de iniciar cada turno y también durante la jornada laboral cuando sea necesario.
Todos los choferes están obligados a someterse a la prueba y, en caso de detectar alcohol en sangre, no pueden prestar servicio.
Se fijó un plazo de 20 días para adquirir los alcoholímetros y capacitar al personal encargado del control. Según explicaron desde la AMT, en coordinación con SAETA y la Subsecretaría de Seguridad Vial, la medida apunta a reducir la siniestralidad vial y proteger tanto a los pasajeros como a terceros.
El hecho que aceleró la decisión
La implementación de estos controles se aceleró luego de un incidente en el que un chofer perteneciente a la empresa San Ignacio SRL protagonizó un choque —sin pasajeros a bordo— y posteriormente se constató que tenía 1,40 g/l de alcohol en sangre, muy por encima de los límites permitidos.
Fuentes periodísticas locales consignaron que, pese al nivel de alcoholemia detectado, ese conductor no fue apartado inmediatamente de sus funciones dado que se encuentra involucrado en un proceso gremial, ya que es delegado sindical.
En Mañana Vorterix, Ferraris señaló que la AMT no tolerará situaciones que pongan en riesgo la seguridad vial, pero aclaró que debido a las complejidades del caso legal y sindical, el procedimiento interno sigue su curso y la definición sobre sanciones específicas está supeditada a esos procesos.
️ Más que un control: un mecanismo de prevención
Desde la AMT enfatizan que los nuevos controles no son solo reactivamente punitivos, sino parte de una estrategia mayor de prevención, concientización y capacitación. Están orientados no solo a detectar casos de consumo de alcohol, sino a instalar protocolos claros dentro de cada empresa, terminal o punto de inicio de servicio.
Ferraris, en el intercambio con nuestro medio, insistió en que la seguridad debe ser una construcción diaria entre reguladores, empresas, choferes y usuarios, y que estas medidas buscan fortalecer ese marco.
