La Cámara de Diputados de Salta dio media sanción a la reforma del sistema electoral provincial. El proyecto, que introduce cambios clave en la forma de competir en elecciones legislativas y municipales, ahora deberá ser tratado por el Senado.
La iniciativa surge en un contexto marcado por la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), lo que obligó a redefinir los mecanismos de selección y competencia dentro de los frentes políticos.
Cambios centrales
Uno de los puntos principales de la reforma es la posibilidad de que distintas listas que integran un mismo frente electoral puedan sumar sus votos. De esta manera, el espacio político acumula el total de sufragios obtenidos por sus listas internas, y la banca o cargo en disputa queda para la lista más votada dentro de ese frente.
Este esquema se aplicará en elecciones de cargos legislativos y municipales, como diputados, senadores, intendentes y concejales.
Sin embargo, la reforma no alcanza a la categoría de gobernador, donde se mantiene el sistema actual: gana el candidato más votado sin sumatoria entre listas.
Además, el proyecto contempla la eliminación de algunos requisitos o pisos electorales, lo que podría facilitar la participación de partidos y espacios más pequeños.
Debate político
Desde el oficialismo sostienen que la reforma apunta a simplificar el sistema electoral, reducir la cantidad de boletas y ordenar la oferta electoral para el votante.
En tanto, sectores de la oposición cuestionan la iniciativa al considerar que el nuevo esquema podría beneficiar a los frentes más grandes, al permitirles concentrar votos entre múltiples listas.
Lo que viene
Tras la media sanción en Diputados, el proyecto pasará al Senado, donde deberá ser analizado y votado para su aprobación definitiva.
De avanzar sin modificaciones, la reforma impactará de lleno en el armado político y la estrategia electoral de cara a los próximos comicios en la provincia.

